Él: ¿Cómo puedes saberlo?
Ella: Porque cada día nada más levantarme pienso en ti, y adivina que hago al acostarme…exactamente lo mismo, pensar en ti.
Él: Pero eso no tiene por qué ser amor…puede ser amistad.
Ella: Espera, no me has dejado terminar. Me levanto y lo primero que pienso es lo mucho que me gustaría tenerte a mi lado cada mañana, ver el amanecer y desayunar contigo en la cama. Y todos los días, por la noche, deseo poder acostarme contigo, dormir abrazados y quedarnos así el resto de nuestra vida.
Él: Ayúdame a entenderte mejor.
Ella: Ven y pasa una noche conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario